El temor de Dios es un concepto muy fácil de malinterpretar. A primera vista pareciera indicar que debemos morirnos de miedo de Dios con un miedo similar al que tenemos por otras cosas como la oscuridad cuando somos niños.
Mas bien el temor de Dios quiere decir un respeto, no superficial sino un respeto reverente. Un respeto tal que obedece aún cuando nadie lo está mirando. Una buena manera de medir nuestro temor de Dios es examinar qué pensamos, hablamos o hacemos cuando estamos solos.
Imaginemos un niño que dice respetar a su padre, pero cuando este se va de casa, el niño cambia su actitud y empieza a hacer todo lo que el padre le había prohibido. ¿Diríamos que este niño respeta a su padre? Pienso que no. Sí que le tiene miedo pues le obedece en su presencia, pero no le tiene temor. No le importa realmente lo que su padre le dice, sino que teme su castigo.
Esta aparentemente pequeña cuestión del temor a Dios, es en realidad la respuesta a una gran interrogante: ¿Por qué hay maldad en el mundo? Salmos 36 nos lo explica muy claramente:
"La iniquidad del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos. 2 Se lisonjea, por tanto, en sus propios ojos, De que su iniquidad no será hallada y aborrecida."
- Salmos 36:1-2
Creo que estos versículos responden bien a la pregunta de la maldad. Todo parte de un corazón que no tiene temor de Dios. Son impíos (gente malvada) entonces se "lisonjean" (se halagan o se convencen) de que sus maldades no tendrán castigo. Si uno vive pensando que puede hacer el mal y "salirse con la suya" ¿qué lo detendría de hacerlo?
"Las palabras de su boca son iniquidad y fraude; Ha dejado de ser cuerdo y de hacer el bien. 4 Medita maldad sobre su cama; Está en camino no bueno, El mal no aborrece."
- Salmos 36:3-4
¡Dios quiera que nunca nos crucemos con alguien así! Una persona que antes de dormir, está pensando en qué maldad hacer, que ve el mal a su alrededor y no le provoca ninguna incomodidad. Son malos y mentirosos. Han perdido la cordura.
Sabiendo esto vuelvo a preguntar: ¿Por qué hay maldad en la tierra? Porque la gente ha perdido el temor de Dios. Y esto entre los menos necios, porque la Biblia dice así:
"Dice el necio en su corazón: No hay Dios."
- Salmos 14:1
De una u otra manera, por falta de temor o falta de fe, el hombre deja a Dios de lado. Habiendo dejado a Dios, deja que el mal abunde en su corazón.
Si al leer esto te identificas con esa persona que no tiene en cuenta a Dios o cree que Dios no ve ni observa, te invito a que te pongas en contacto conmigo para hablar o pases por la sección de cómo ser salvo.
Ahora bien ¿qué hacemos los cristianos en medio de este mundo? Casualmente encontramos una guía clara en el salmo siguiente, Salmos 37.
"No te impacientes a causa de los malignos, ni tengas envidia de los que hacen iniquidad."
- Salmos 37:1
Primero que nada, lo que no debemos hacer. No debemos perder nuestra paciencia a causa de la maldad del mundo, ni tampoco debemos odiar al maligno, sino mas bien debemos amar a estas personas de forma tal que podamos alcanzarlos para Cristo. Aunque muchas de estas personas han decidido rechazar a Cristo, como dice en Filipenses 3:18:
"18 Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo;"
- Filipenses 3:18
Ni tampoco debemos tener envidia de ellos, esta envidia podría despertarse por ver que estas malas personas tiene una vida fácil (incluso buena y larga) a pesar de la increíble maldad que manejan. No debemos envidiar a estas personas.
Pero lo que sí debemos hacer está en los siguientes versículos del salmo:
"Confía en Jehová, y haz el bien; Y habitarás en la tierra, y te apacentarás de la verdad."
- Salmos 37:3
Muy simple y directo. Confiar en Dios y hacer el bien. No importa que hagan los demás, si unos son peores que otros en maldad. Nuestro deber es confiar y hacer el bien.
Haciendo esto "habitaremos en la tierra" es decir que tendremos una vida plena en la seguridad de Dios, bajo la sombra de sus alas, y nos apacentaremos de la verdad. Esto es hermoso porque nos apunta a Cristo, que es "El camino, La verdad y La vida".
De modo que hay maldad en la tierra por la propia maldad del humano que deja a Dios. Pero esto nos da la oportunidad de ser faros de luz en un mundo oscuro. No vayamos a las tinieblas ni busquemos el deleite del pecado, sino busquemos a Dios y deleitémonos sólo en el.
"Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón."
- Salmos 37:4